2 -Acceso a nombres largos

Los nombres largos de fichero, que rompieron finalmente con la habitual limitación de MS-DOS de 8+3 caracteres, son muy útiles cuando trabajamos en la interfaz gráfica, pero pueden resultar un tanto engorrosos al trabajar en modo DOS o en una sesión DOS, dado que generalmente tendremos que hacer uso del símbolo - (que se obtiene como una combinación de Alt y la pulsación sucesiva de 1, 2 y 6).

Sin embargo, existe una forma sumamente sencilla de acceder a este tipo de nombres, sin más que anteponer la doble comilla al con-junto de palabras correspondientes. Por ejemplo, CD mis documentos sería totalmente equivalente a escribir CD mis documentos, con la ventaja añadida de resultar menos críptico.

3 Entorno de ejecución

Mencionaremos una sencilla modificación para nuestro «autoexec.bat», consistente en añadir al mismo la línea SET WlNPMT=Entorno W98$ $P$G. Mediante ésta, cada vez que abramos una sesión MS-DOS, las primeras palabras que aparecerán en el símbolo del sistema serán Entorno W98 (o cualquier otro mensaje que queramos personalizar).

De este modo, evitaremos situaciones equívocas como llegar ante un PC encendido en el que la aplicación DOS se está ejecutando a ventana completa, y en el que no tenemos certeza de si dicha ejecución ha ; comenzado en modo MS-DOS o en una sesión MS-DOS.

4 Utilizar el spooler de impresora

Una de las diferencias que Windows 3.1 aportaba sobre MS-DOS era la posibilidad de generar y mantener colas de trabajos con destino a la impresora del sistema, es decir, lo que técnicamente se denomina spooling. Dicha diferencia era una ventaja exclusiva de los usuarios de la interfaz gráfica de Microsoft, pero quedaba fuera del alcance de aquellas aplicaciones diseñadas para MS-DOS. Afortunadamente, tanto en Windows 98 como en Windows 95 se ha ; solucionado este problema, y los programas que necesitan ejecutarse en una sesión de MS-DOS también disfrutan de esta posibilidad. Para ello habrá que seleccionar en la carpeta «Impresoras» (a la que se accede des-de «Inicio», «Configuración») el icono correspondiente a la impresora del sistema (o en la que deseemos activar esta funcionalidad).

Hecho esto, pulsaremos con el botón derecho del ratón sobre la misma, con lo que se desplegará un menú en el que elegiremos la opción «Propiedades». Se abrirá entonces una nueva ventana con diferentes pestañas, entre las cuales seleccionaremos la correspondiente a «Detalles», pulsando a continuación sobre el botón «Configuración» del puerto. Para concluir, activaremos por ultimo la casilla correspondiente a «Trabajo de impresión» de MS-DOS en cola, pulsando seguidamente los distintos botones «Aceptar» que vayan apareciendo.

5 Renombrado de directorios

El comando move resulta de suma utilidad cuando hemos de trasladar información de un sitio a otro, si bien esconde otra posibilidad menos visible, como es la de renombrar directorios.

En efecto, si tecleamos move personal privado, siendo personal y privado sendos nombres de directorios, el efecto será que el primero quedará renombrado con el nombre del segundo. La versión de MS-DOS incluida en Windows ofrece otra posibilidad, dado que el comando rename, que en versiones previas servia para renombrar ficheros, en este caso también resulta de aplicación sobre directorios.

6 Programas no tan exclusivos

Uno de los principales quebraderos de cabeza para aquellos usuarios que ya llevan algún tiempo dentro del mundillo del PC.Lo constituyen aquellas aplicaciones diseñadas para funcionar en modo exclusivo bajo MS-DOS y cuyo uso bajo Windows resulta cuando menos problemático.

 

 

Esto se hace especialmente patente en el caso de los juegos, que necesitan hacer uso de controladores específicos de MS-DOS, pero resulta quizá más grave en el caso de aplicaciones más «serias» como pro-gramas de contabilidad o gestión.

 

En estos casos basta con localizar la carpeta en la que tenemos insta-lado el programa en cuestión (bien a través del Explorador de Windows, bien navegando a través de sucesivas carpetas desde el icono «Mi PC») y buscar el ejecutable correspondiente, creando a continuación un acceso directo a dicho ejecutable (pulsando el botón derecho del ratón sobre el mismo).

Una vez creado el acceso directo, pulsaremos nuevamente el botón derecho del ratón sobre el mismo y seleccionaremos la opción correspondiente a «Propiedades». Se desplegará entonces un conjunto de pestañas, de las que seleccionaremos la que está etiquetada como «Programa » y en la que pulsaremos el botón «Avanzado», activando la casilla correspondiente a «Evitar que programas basados en MS-DOS detecten Windows». A continuación seleccionaremos la pestaña etiquetada como «Miscelánea», desactivando la casilla correspondiente a «Permitir protector de pantalla». Finalmente cerraremos todo, pulsando sobre los botones de «Aceptar ». A partir de ese momento bastará con pulsar dos veces sobre el acceso directo para acceder sin problemas al programa en cuestión, En general, este truco funciona bien con aquellos programas que necesitan reiniciar el ordenador en modo MS-DOS, aunque puede fallar en el caso de aplicaciones que requieren controladores «especiales», como extensores del DOS.

7 El vigilante secreto

Los ficheros de cero bytes son aquellos que se crearon en un momento dado pero que no ocupan sitio alguno en nuestro disco duro (únicamente requieren una de las entradas de la FAT, o tabla de localización de ficheros). Por regla general son ficheros carentes de significado, ya que indican que un proceso se quedó a medio camino durante su creación, de modo que su eliminación no suele causar problemas. Para localizarlos, utiliza la orden dir desde el símbolo del sistema y apunta todos aquellos que tengan un cero en la columna correspondiente a tamaño en bytes.Después puedes eliminarlos uno a uno usando la orden del nombrefichero.No obstante, los ficheros de tamaño cero pueden servir como excelentes aliados para otra posibilidad, ya que algunas aplicaciones parecen usarlos como «marcadores», Basados en esta idea, podemos conseguir que nuestro ordenador genere, en el momento del arranque, un fichero de tamaño cero. De este modo, comprobando la fecha y hora de dicho fichero podremos saber cuándo fue la última vez que la máquina se puso en marcha, incluso sin nuestro permiso. La forma de hacer esto consiste en añadir al final de nuestro «autoexec.bat» las siguientes líneas: move boot.pca lastboot.pca rem > boot.pca

Paso de parámetros

Cuando instalamos una aplicación MS-DOS en nuestro equipo, es posible que en algunos casos requiera la utilización de parámetros opcionales (supóngase, por ejemplo, el caso de un juego que si se eje-cuta con el nombre directamente salta al juego, mientras que si se eje-cuta con un parámetro /S salta a la configuración del mismo), pero por defecto no parece sencillo realizar esto. Sin embargo, nada más lejos de la realidad, ya que bastará con localizar el icono de acceso directo de la mencionada aplicación y pulsar el botón derecho del ratón sobre la misma, Se desplegará entonces un menú de contexto, dentro del cual seleccionaremos la opción denominada «Propiedades». En la nueva ventana que se despliega, abriremos la pestaña correspondiente a «Programa», y dentro de la línea identificada como «Línea de comando» escribiremos un espacio en blanco al final de la misma, seguido por un signo de interrogación (sin borrar lo que ya existiera previamente). Guardaremos los cambios y, a partir de ese momento, cada vez que se ejecute la aplicación se desplegará un cuadro de diálogo en el que tendremos que teclear los parámetros deseados, pulsando finalmente sobre «Aceptar». Evidentemente, si no queremos emplear parámetros, bastará con dejar el mencionado cuadro de diálogo vacío, antes de pulsar el botón «Aceptar».

 

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